plagas y enfermedades

Control de plagas: Peligros para la salud y trascendencia de no realizarlo eficazmente

Plagas que suponen un riesgo para la salud y consecuencias de no realizar un control de plagas eficaz.

Hablar de control de plagas, es hablar de control de salud, es hablar de control de enfermedades y por supuesto, es hablar de mejora y mantenimiento de nuestro bienestar social.

Se estima desde diversas fuentes de la existencia en la naturaleza de varios millones de especies solo de insectos en el mundo, la mayoría se muestran beneficiosos, y todos en general tienen un papel más o menos importante en el equilibrio de los ecosistemas. Solo una pequeña parte se muestra dañina o peligrosa para el hombre o para sus bienes.

Algunas especies de mamíferos roedores e insectos pueden transmitir brotes de enfermedades infecciosas hacia la población y también hacia animales. Además, sus mordeduras o picaduras nos producen importantes molestias.

Uno de los peligros más importantes lo constituyen las contaminaciones masivas de alimentos, en dichos casos se deben destruir, con el añadido perjuicio económico.

Las empresas de control de plagas nos implicamos activamente en reducir la fuente de vectores, así como  en minimizar el posible contacto de éstas con la población.

Ratas, ratones, cucarachas, mosquitos, moscas, y otros animales e insectos  forman el grupo de los organismos indeseados en nuestro concepto de calidad de vida, y su mayor peligro lo constituye la transmisión de agentes patógenos transportados en sus cuerpos.

Como ejemplos de esos riesgos, los mosquitos, transmiten enfermedades tan graves como el paludismo o la fiebre amarilla. Otras tan graves como el tifus pueden contagiarse a través de pulgas, piojos o garrapatas. Las cucarachas transmiten la fiebre tifoidea y los múridos (ratas y ratones) son vehículo de enfermedades como la salmonelosis, leptospirosis o rabia, entre otras graves pandemias.

Otros organismos quedan encuadrados en el grupo de molestos, en este caso hormigas, arañas o avispas, lo representan bien. En algunos casos pueden producir daños para la salud inyectando toxinas.

Además  diversas plagas que afectan a la madera o las que dañan los productos alimenticios almacenados, las catalogamos como plagas dañinas, suponiendo efectos económicos muy importantes.

En este sentido señalamos que con la realización de medidas físicas, de saneamiento y concienciación de la población se pueden reducir los vectores y plagas, sin que dicho control suponga una contaminación ambiental por plaguicidas. Dejando en última instancia, cuando los controles anteriores sean ineficaces, la utilización de dichas sustancias.

Por lo tanto, se constituye como una actividad indispensable en nuestra sociedad actual, llevada a cabo desde la planificación integral por las Autoridades Sanitarias y Locales, y  ejecutada por las empresas especializadas, para un control de plagas efectivo y dimensionado al riesgo que supondría  el no realizarlo, o hacerlo de manera ineficaz.