Con el aumento de temperatura comienza el arranque de equipos de refrigeración y las acciones para prevenir la proliferación y dispersión de legionella en estos equipos.

La legionella es una bacteria heterótrofa que se encuentran en una gran variedad de medios acuáticos naturales y puede multiplicarse a temperaturas superiores de 20 ºC.

En concentraciones altas,  y según factores de riesgo, puede producir una enfermedad conocida como legionellosis, de la cual se conocen 2 tipos de cuadros clínicos “enfermedad del legionario” y la “fiebre de Pontiac”, constituyéndose más grave la primera al generare una neumonía, que en personas con efermedades crónicas o edad avanzada puede causar incluso la muerte. Es fácil su dispersión a través del aire lo que nos obliga a prepararnos frente a ella evitando que prolifere.

Su medio de infección es principalmente a tra     vés de la inhalación de aerosoles que contienen las bacterias, los cuales pueden generarse en equipos como torres de refrigeración, así como otros sistemas de circulación de agua caliente , de ahí que exista una reglamentación específica y estricta para su control.

Quipons, como expertos en control de legionella, operamos bajo rigurosos procedimientos y con nuestro personal formado estrictamente, como estipula el R.D. 865 /2003, actual normativa de referencia en España.

Nuestros controles de evaluación para comprobar los niveles bacterianos de legionella, es llevado a cabo por profesionales acreditados y experimentados junto a laboratorio externo acreditado en ISO 17025,  todo ello nos permite planificar las acciones para evitar la propagación de legionelosis y la dispersión de legionella. Nuestra actuación integral continuada es clave para minimizar el riesgo de proliferación.

La limpieza física, el tratamiento del agua y el  mantenimiento continuado, chequeando posibles fugas, corrosiones o incrustaciones, son acciones clave para el funcionamiento seguro de una torre de refrigeración, constituyéndose ésta como la instalación de mayor riesgo al utilizar el agua expuesta al aire como elemento refrigerativo, dándose las condiciones de base propicias. Además se debe documentar todos los procedimientos de operación y mantenimiento y guardar los informes de inspección.

El rigor, en las actuaciones, y la constancia en su mantenimiento, siempre en manos de profesionales especializados, es fundamental en la prevención y lucha contra legionella.

Más adelante os resumiremos en nuestro BLOG las instalaciones de mayor y menor riesgo de proliferación de legionella, sometidas a la normativa, sobre las cuales se debe actuar de manera preventiva y continuada.

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